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“Me encantaría volver, pero es difícil, quizá vaya a una prueba”

El pasado 9 de marzo, el Equipo Pedro&Marcos Burgo Rally conmocionó el mundo de los rallyes al anunciar en redes sociales su retirada de la competición antes del inicio de la que sería su 25 temporada.

 

Casi 4 meses después de haber anunciado su marcha, Pedro Burgo repasa en esta entrevista su trayectoria, con 34 victorias absolutas de ámbito nacional y gallego, entre ellas, los títulos de Campeón Gallego de Rallyes en 2008 y 2009 y Campeón de España del grupo N en 2004, 2006 y 2008.

 

Un poco triste por una despedida forzada por las circunstancias, Burgo explica también el papel que han tenido los sponsors en su carrera, entre ellos Cafés Candelas, que patrocinó el equipo de Pedro&Marcos Burgo Rally durante los últimos 13 años, los más prolíficos de su carrera.

 

-Vuestra retirada provocó una oleada de reacciones en las redes sociales y nos imaginamos que los teléfonos no han dejado de sonar. ¿Cómo han sido estos meses?

 

-Bonitos y difíciles al mismo tiempo. Ha sido muy bonito el recibir tanto cariño por parte de aficionados y compañeros. Ilusiona ver que después de tantos años de esfuerzo hemos dejado una pequeña huella en el automovilismo gallego, pero también es difícil aceptar tener que dejar un deporte que ha supuesto tanto en nuestras vidas durante tantos años.

 

-¿A qué se debe que abandonéis la competición?


-A la imposibilidad de poder sacar nuestra temporada adelante. Tener un programa como el que tuvimos el último año es muy costoso. Había coche, equipo e ilusión por hacer un buen año, pero falló el tema económico, que en un deporte como el automovilismo es fundamental.

 

-Por la sorpresa que causó, dio la impresión de que fue una decisión repentina. ¿Lo fue?

 

-Para nada, teníamos claro que no tenía sentido continuar en las condiciones en las que competimos en 2017. Lo que intentamos fue quemar todas las posibilidades antes de anunciar nuestra retirada porque obviamente no queríamos dejarlo, pero era una decisión meditada con antelación aunque no deseada.
-Llevabais una buena trayectoria en estos últimos años.

 

¿Qué fue lo que os dejó ese “regular sabor de boca” en 2017 que comentasteis en vuestro comunicado de retirada?


-Por primera vez tuvimos un coche ganador con el que poder luchar por el Campeonato de España pero no supimos aprovecharlo. Todo se nos puso en contra. Sufrimos muchísimo la primera parte de la temporada con un problema en la suspensión que hasta pasado el verano no pudimos o no supimos solucionar; el presupuesto no nos permitía realizar ningún test entre carreras. En la segunda parte las cosas fueron mejor y, aunque siempre procurábamos llevar el riesgo controlado, tuvimos siempre ritmo de cabeza a excepción de la última prueba en Madrid. Allí una serie de cambios en el coche lastraron nuestro rally.


-O sea que no fue el cambio de coche de Porsche a Skoda lo que os limitó.


-No. Para nada. Sigo convencido de que el Skoda Fabia es el coche referencia en su categoría, pero nosotros no pudimos o no supimos exprimirle todo su potencial. El Porsche es un gran coche, pero bajo la nueva normativa ya no era un coche ganador para el Cera.

 

-Vuestros fans están desolados ¿Es un adiós o hay posibilidad de volver a los rallyes? 


-Claro que me encantaría poder volver, pero aunque la esperanza nunca se pierde, lo veo realmente difícil. Quizás sí una vuelta esporádica en alguna prueba en concreto, pero no con un programa como el que teníamos los últimos años.

 

-¿Qué supuso el patrocinio de Cafés Candelas en vuestra trayectoria? 


-En estos años hay dos pilares básicos que han sostenido nuestra carrera deportiva. Uno es nuestro equipo, un grupo de amigos que lo han dado todo por nosotros a lo largo de estos años de forma totalmente desinteresada, y el otro fueron nuestros sponsors. Entre ellos destaca sobremanera Cafés Candelas, que ha sido un apoyo básico no solo económica sino también afectivamente.
La familia Alonso siempre ha estado ahí para mostrarme su cariño en los buenos momentos y en aquellos no tan buenos. Le estaré eternamente agradecido por haberme arropado en esos momentos en que las cosas no rodaban como uno quería.

 

-¿Cómo se gestó esa colaboración?


-Ellos siempre fueron unos apasionados del mundo del motor y nos unía un buen amigo común. Pronto surgió una gran amistad y al mismo tiempo empezaron a colaborar como patrocinadores del equipo. Lo bueno de todo esto es que disfrutamos juntos de la pasión que nos unía. Sin duda, el apoyo de Cafés Candelas fue fundamental en el devenir de nuestra dilatada y exitosa trayectoria deportiva.

 

-¿Qué balance hacéis de estos 24 años? ¿2004 fue el inicio de los años dorados?


-Maravilloso. Empecé a correr con lo que pude sin mayor objetivo que divertirme y poder disfrutar de la experiencia, así que el hecho de poder mantenerme 24 años resulta increíble. He conseguido 34 victorias absolutas, varios títulos de ámbito nacional como regional, así que recordándome a mí mismo por aquel 1994 aún hoy casi me parece imposible.


Sin duda 2004, con la llegada de Café Candelas a nuestro equipo, hubo un punto de inflexión que nos permitió luchar por alcanzar cotas mucho más altas, pero sin la base adquirida antes en las distintas fórmulas de promoción que disputamos, es probable que nada de lo que vino posteriormente fuera posible.

 

-¿Qué proyectos tenéis para el futuro?


-En cuanto al automovilismo, ahora mismo todavía es pronto para pensar en hacer algo. Es algo que por no me planteo en este momento, ya que creo que no se volverán a dar las circunstancias para hacerlo en las condiciones que me gustaría. Fue una buena etapa de mi vida, en la que con  mucho trabajo y sacrificio conseguimos grandes metas. Me quedo con el buen sabor de boca que dejamos en los aficionados y compañeros que aún a día de hoy siguen pensando en nosotros a pesar de ya no estar activos.